Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Estatal de Washington en Pullman (EE.UU.), en el que se describe no solo el mecanismo por el que el cáncer de próstata llega a los huesos, sino también una molécula que, ya presente en algunos antidepresivos ‘antiguos’, es capaz de detener todo este proceso.

Como explica Jason Wu, director de esta investigación publicada en la revista «Cancer Cell», «nuestros hallazgos ofrecen una justificación para evaluar el nuevo uso de estos ‘antiguos’ antidepresivos para el beneficio de los pacientes con cáncer de próstata en estadios avanzados que ya presentan signos y síntomas de metástasis».

Para llevar a cabo el estudio, los autores emplearon un modelo animal –ratones– al que inocularon distintas líneas celulares del cáncer de próstata en humanos. Y lo que vieron es que existe una enzima denominada ‘monoamino oxidasa A’ (MAO-A) que activa una cascada de señales moleculares que facilitan que las células tumorales invadan y crezcan en los huesos. Pero, dado que los tejidos óseos, aun porosos, no son ni mucho menos huecos, ¿cómo es posibles que las células cancerígenas encuentren un lugar donde ‘anidar’ y crecer? Pues porque promueven la destrucción del hueso para hacerse un hueco. (ABC).

http://www.elchaco.info/wp-content/uploads/2017/03/células-regeneradoras-de-tejido-óseo.jpghttp://www.elchaco.info/wp-content/uploads/2017/03/células-regeneradoras-de-tejido-óseo.jpgIsmael Vargas A.ResaltadoSaludCancer,Descubrimientos,Huesos,Próstata
  Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Estatal de Washington en Pullman (EE.UU.), en el que se describe no solo el mecanismo por el que el cáncer de próstata llega a los huesos, sino también una molécula que, ya presente en algunos antidepresivos ‘antiguos’, es capaz de detener...