Según estudios recientes solo un 6% de los ciudadanos españoles con síndrome de Down se siente aislado en actividades cotidianas. Sin embargo, cuando estas actividades requieren del uso de internet la tasa asciende a un 18%.

Para ofrecer posibles soluciones a esta situación que dificulta la inclusión social, un equipo de ingenieros expertos en neurología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha realizado diversos experimentos para ofrecer recomendaciones en el diseño de páginas web adaptadas para este tipo de usuarios. Los resultados se publican en abierto en la revista Sensors en colaboración con la Universidad de Oviedo.

“Realizamos un estudio neurológico que nos permitió identificar dificultades específicas durante la navegación y plantear posibles soluciones”, explica Lucía Alonso Virgós, primera firmante del trabajo e investigadora de la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología de la UNIR.

“Posteriormente –agrega– validamos las soluciones mediante tests comparativos en los que utilizamos, entre otras, herramientas eye-tracking, que rastrean el movimiento ocular del usuario midiendo cuantitativamente su interacción con la pantalla”.

De este modo, el equipo ofrece una lista de recomendaciones orientadas a la discapacidad intelectual. “La discapacidad, según consenso de la ONU, es un término que evoluciona, que depende del contexto y que no implica perpetuidad. Con estas recomendaciones abrimos la posibilidad de un contexto digital en el que no exista la falta de capacidad”, apunta la investigadora.

Los experimentos mostraron barreras de comprensión vinculadas con la memoria a corto plazo. En consecuencia, el trabajo recomienda que las interfaces dirigidas a usuarios con síndrome de Down incorporen avisos para la evasión de errores; por ejemplo, un aviso que advierta que el usuario va a cerrar un formulario sin antes hacer clic en el botón ‘enviar’.

En este sentido, los autores recomiendan además la utilización de elementos visuales en lugar de auditivos, incluir recordatorios a la experiencia de usuario y aplicar peticiones que no impliquen cambios de contexto, entre otros. El equipo también identificó barreras que afectan la memoria a largo plazo y que pueden ocasionar problemas ante la comprensión general de Internet.

“La capacidad ‘visoespacial’ requiere memoria, concentración y reflexión. En virtud de ello recomendamos estructurar las páginas de manera similar, especialmente si incorporan elementos recurrentes”, apunta Rubén González Crespo, coautor del trabajo, quien añade: “También es necesario el aprovechamiento máximo de los enlaces, no solo para la navegabilidad sino para ofrecer definiciones de palabras inusuales, abreviaturas o tecnicismos. Las migas de pan ayudan a la ubicación”.

Evitar elementos temporales, incluir al menos dos tipos de visualizados en las configuraciones, utilizar iconos de baja iconicidad y no reproducir contenidos sin el consentimiento del usuario son algunas otras de las recomendaciones a disposición de los desarrolladores web. (Fuente: UNIR)

 

http://www.elchaco.info/wp-content/uploads/2019/04/0504.jpghttp://www.elchaco.info/wp-content/uploads/2019/04/0504-300x300.jpgDaniela Sanquez QuezadaResaltadoTecnologíaadaptarse,Discapacidad,Intelectual
Según estudios recientes solo un 6% de los ciudadanos españoles con síndrome de Down se siente aislado en actividades cotidianas. Sin embargo, cuando estas actividades requieren del uso de internet la tasa asciende a un 18%. Para ofrecer posibles soluciones a esta situación que dificulta la inclusión social, un equipo...